lunes, 1 de agosto de 2011

HAITÍ

Como duele el dolor del hermano caído,
duelen las entrañas,
duele la cabeza,
duele el corazón,
duelen los pensamientos.

...y los niños...
ay, los niños...
qué dolor tan grande es verlos
huérfanos
y perdidos...

...con vocación de muerte;
como pagando un crimen
nunca cometido.

Duele, duele,
sí...
la impotencia duele
como un camión caído en un barranco.
Como la esperanza perdida,
como un árbol
deshojado para siempre...
...como una lágrima seca,
nunca llorada,
siempre contenida.

Aaaaay, duele el dolor
del hermano abatido,
duele su pena,
duele su pesar,
duele su abandono.

En el dolor me sumerjo
y salgo adolorido.

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