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lunes, 28 de diciembre de 2015

LA PENSADORA DEL AURA, María Zambrano (España)

LA PENSADORA DEL AURA


LA PENSADORA DEL AURA

Nacer sin pasado, sin nada previo a que referirse, y poder entonces verlo todo, sentirlo, como deben sentir la aurora las hojas que reciben el rocío; abrir los ojos a la luz sonriendo; bendecir la mañana, el alma, la vida recibida, la vida ¡qué hermosura! No siendo nada o apenas nada por qué no sonreír al universo, al día que avanza, aceptar el tiempo como un regalo espléndido, un regalo de un Dios que nos sabe, que nuestro secreto, nuestra inanidad y no le importa, que no nos guarda rencor por no ser...
...Y como estoy libre de ese ser, que creía tener, viviré simplemente, soltaré esa imagen que tenía de mí misma, puesto que a nada corresponde y todas, cualquier obligación, de las que vienen de ser yo, o del querer serlo.

María Zambrano- España
"Adsum", En Delirio y Destino, Madrid,
Ed. Mondadori, 1989, pp. 21-22

LA ISLA EN EL LAGO; Ezra Pound

LA ISLA EN EL LAGO
Oh Dios, oh Venus, oh Mercurio, patrón de los ladrones,
Dame a su tiempo, te suplico, una tiendita de tabaco,
Con las brillantes cajitas
primorosamente apiladas en los estantes
Y el fragante anduyo suelto
y la picadura,
Y el brillante Virginia
suelto en los vasos de vidrio,
Y un par de balanzas no demasiado grasientas,
Y las prostitutas entrando de pasada para una palabra o dos,
Para una broma, y arreglarse el pelo un poquito.
Oh Dios, oh Venus, oh Mercurio, patrón de los ladrones,
Préstame una tiendita de tabaco,
o instálame en alguna profesión
Que no sea esta maldita profesión de escribir,
donde uno necesita su cerebro todo el tiempo.
---Ezra Pound---

domingo, 27 de diciembre de 2015

ILUSTRACIONES DE LA DECADENCIA HUMANA, Julieta Sanguino

Ilustraciones de la decadencia humana que sólo entenderán las personas con criterio

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El mundo contemporáneo es un atisbo de la realidad, una visión mediada por los demás, llena de apariencia, de falacias, de incertidumbres, de irrealidades. Nos encontramos ante una sociedad con miedo, con cámaras por doquier y nada de descanso. Vivimos con la falsa necesidad de tenerlo todo al instante, de comprar lo último en la moda, de mostrar nuestros momentos más sentimentales en las redes sociales; aparentamos y nos vemos felices, queremos consuelo y simulamos tristeza y así todos parecen creerlo.

gobierno manipulador
Vivimos con marcas comerciales por todo el cuerpo que parecen estar tatuadas en cada centímetro de nuestra piel. Deseamos pertenecer y ser distintos al mismo tiempo y las empresas lo saben. Queremos mostrar la belleza de nuestro cuerpo adornándolo con los más bellos collares o atuendos que específicamente sean de una marca. Criticamos a los demás y vivimos felices bajo esa rutina, porque alguien prueba su estatus y clase social a través de las redes sociales, compran un nuevo objeto que todos desean y lo único que hacen es subirlo a Facebook, aunque nunca en su vida lo ocupen.

like beso
Vivimos en una realidad irreal, parecida a la de las distopías ficticias a las que esperamos nunca llegar. Las mujeres más hermosas y jóvenes se fijan en hombres mayores, horribles y con mucho dinero para obtener lo que anhelan. Queda de lado la felicidad real, el bienestar emocional, porque las emociones ahora se centran en la apariencia, en mostrar lo que no somos y querer lo que no tenemos, porque el anhelo a lo prohibido nos mueve y nos hace girar ante el mundo que piensa igual que nosotros.

luis quiles ilustracion

Todos formados, con una marca en el pecho que dice “consumo” nos dirigimos a la inevitable incertidumbre de no pertenecer, de ser excluidos si no tenemos las ventajas de encajar. El mundo está prefabricado; la comida es enlatada, la ropa, los programas de televisión y nuestra visión del mundo es como los gobiernos la imaginaron, como los políticos quieren, como el sistema manda que debe ser.

tiburones politicos
luis quiles ilustracion hamburguesa
No vivimos para cuidar a otro ser, a la naturaleza o a los animales, vivimos para cuidarnos, para enriquecernos, para lograr el poder absoluto que nos haga más fuertes que al resto. Los recursos que tenemos se acaban lentamente pero nos cuesta trabajo entender esta premisa. Buscamos el placer inmediato, nos volvemos una sociedad con la cultura del placer inmediato, del lujo eterno, de las pasiones efímeras, tal como diría Lipovetsky.

logos
La tecnología nos encadena, nos dedicamos a ser más populares en un mundo virtual, nos divertimos sólo en la apariencia. Mientras el mundo se diversifica y cambia afuera, por dentro todo permanece bello, triunfan los estándares de belleza que impone Photoshop, los lugares más hermosos que vemos en Swarm, las fotografías de los paisajes en Instagram o los artículos lujosos que nos encantaría tener de Pinterest. Nos creemos cultos e informados porque scroleamos sin criterio Twitter y vemos lo que los medios, nuestros amigos y gente famosa escribe o hace. Queremos ser como ellos y repetir el estereotipo gastado de hipsters, hippies, anarquistas o metrosexuales.

mujeres redes sociales
redes sociales sexo
Nos parece cada vez más normal la industria sexual, la que domina al mercado y se incrusta en todos los medios de comunicación. Buscamos ver más curvas, más sexo, más penes, vaginas y pechos. Banalizamos las relaciones, nos da lo mismo tener sexo con alguien conocido o desconocido, hacemos citas a través de aplicaciones telefónicas para buscar amor, encuentros sexuales o simplemente contacto físico.

Ya nada nos sorprende, las películas tienen sexo real y ni siquiera nos inmutamos ante el hecho. Los poemas nos parecen vacíos, la literatura requiere de un ingrediente sexual para triunfar y si añades la palabra erótico o sensual a una frase, sabes que su éxito está garantizado.

pedofilia ilustracion
La fe de las personas se acaba o se exalta. Miles acuden a otros sitios para buscar consuelo en donde las grandes entidades religiosas no lo logran. Se abren más y más centros de ayuda que prometen la curación, la salvación, la gloria, una nueva vida lejos de los problemas que nos aquejan. La religión se convierte también en una industria de sueños, de vivencias y aventuras. Todos los hombres cumplen un papel fundamental: sanadores, dioses, Curas, Papas, Sacerdotes, todos una figura masculina, las mujeres, relegadas mas no en el olvido, cumplen papeles menos complacientes: incitadoras, monjas que no pueden siquiera oficiar una misa y no hay más, la religión machista que desde la Edad Media dominó, aunque diversa en otras miles de religiones, cumple las mismas funciones con los mismos actores. Todo es negocio y si no lo creen, basta con ver las iglesias llenas de oro y los feligreses paupérrimos que acuden en harapos.

religion
relgion menores
La medicina ya no está más al servicio de las vidas sino al de los patrones, los multimillonarios del negocio farmacéutico. Las medicinas funcionan para mantener esclavizados a los enfermos no para curarlos, una vez enfermos con una infección grave, sólo nos queda atenernos al único remedio que conoce la ciencia, pero escépticos ante las curas más naturales, continuamos un juego infinito de medicamentos inacabables que nos llevarán, más tarde al deceso. Ya pobres, sin esperanza de dejarle algo a nuestros familiares que sobreviven.

medicos ilustracion
Las mujeres exaltan su feminidad de maneras incorrectas, el gobierno las apoya y al mismo tiempo da menos libertad a los hombres, los convierte en víctimas de la discriminación al tratar de evitarla. Nos volvemos rígidas, con un pensamiento cerrado, sin ganas de hacer preguntas, sólo dar las respuestas y así, no escuchamos más, vivimos con la rectitud típica de los gobiernos dictatoriales en la idea ingenua de creer lograr una diferencia paras las mujeres, ya no hay feminismo, hay dictadura femenina.

feminazi
Pero aun así, ellas no son víctimas de la estandarización de la belleza que los medios de comunicación y las pasarelas de moda nos hacen creer reales, al menos abrieron los ojos ante lo malo que todas las mujeres creen sobre su cuerpo porque alguien más se los dice. El ideal contra lo real se convirtió en un debate ríspido. Las pasarelas y revistas de moda nos mostraban mujeres sofisticadas con cuerpos que marcaban tendencia. Los hombres morían por ellas y buscábamos parecernos un poco más para que también murieran por nosotras. Pero no nos damos cuenta de que ellas son quienes son una minoría, la mayoría tenemos grandes curvas con prominentes caderas y pechos.

dibujos animados muerte
dinero naturalezadinero posibilidadesgordo comida rapidagordo millonario flaco pobrezombies redes socialesfelicidad dinerofanatismo redes socialessanta claus trabajoacabar el mundo
esclavos de la tecnologiapobres y ricos
acabando a la naturalezamasasomos zombies
libertad de expresionesclavas del estandar femeninomarcas mujermedicamentos mundo feliz
ninos sin posibilidades
television estupidos
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sábado, 26 de diciembre de 2015

PAPELES ENTRE LIBROS, Fernando Fernández (En su blog personal)

viernes, 25 de diciembre de 2015

Papeles entre libros


Casi sin darme cuenta, durante años he ido dejando algunas cosas entre las páginas de mis libros. Al volver a esos libros, porque los releo o porque voy tras un pasaje que deseo volver a fijar literalmente, me reencuentro con ellas. En su momento, todas esas cosas (papeles y documentos mayormente) significaron algo para mí, algo relacionado con los tiempos en que decidí resguardarlos; con frecuencia, hablan de la relación entre el hecho que se cifra en su naturaleza y lo que leía entonces: la entrada a la sinagoga de Córdoba, en la poesía completa de Garcilaso, o el boleto del tren de mi primer viaje a Zacatecas en mi edición más antigua de las Obras de López Velarde. En otras ocasiones, el vínculo tiene que ver con la relación natural entre el material que deseé resguardar y el lugar que me pareció más conveniente para hacerlo: así, la esquela de Cortázar, en un ejemplar del libro de sus poemas, o el boleto del día que vi por vez primera en cine Pueblerina, una de mis películas preferidas, en la guía del cine mexicano que me acompañaba en la década de 1980. Van, enumerados, nueve reencuentros recientes: el rastro de mi paso por algunos momentos y lugares que me importan y el libro que les sirvió de secreta residencia.


1. Esquela de Cortázar, recortada del número del 14 de febrero de 1984 del periódico Excélsior, pagada por el Instituto Nacional de Bellas Artes, en un ejemplar de su libro de poemas Salvo el crepúsculo (Nueva Imagen, 1984). 


2. Billete de diez mil intis, con la imagen de César Vallejo, comprado en un puesto callejero del centro de Lima, en el volumen de sus poemas completos (Alianza Tres, 1982). 


3. Un sello postal portugués, en perfecto estado de conservación, regalo de mi padre, en un ejemplar de Salón de belleza de Mario Bellatin (Los cien mil libros de Mario Bellatin, 2010). (El ejemplar está firmado por el autor.) 

4. Un boleto para ingresar a la Sinagoga de Córdoba, ciudad que visité por segunda vez los últimos días de 2004, en la Poesía completa de Garcilaso (colección Austral, quinta edición, 1998).


5. Boleto del 13 de abril de 2007 de la Sala Arcady Boytler, de la Cineteca Nacional, de la primera vez que vi en cine la película Pueblerina, en el libro La guía del cine mexicano, de la pantalla grande a la televisión, de García Riera y Macotela (Editorial Patria, 1984).


6. El boleto de tren a Zacatecas de mi primera visita a la tierra de López Velarde, en la edición de sus Obras de 1971 (reimpresión de 1979).


7. Un boleto del Cruz Azul-América del 7 de marzo de 1987 en el Estadio Azteca, al que acudí casi seguramente con mis amigos Fernando Rodríguez Guerra y José Antonio Jacobo Tinoco, en La voz a ti debida de Pedro Salinas (Clásicos Castalia, 1984).


8. Una apretada página manuscrita de Juan Almela, en que copia las entradas de la voz "Phylum", en Erdera (Fondo de Cultura Económica, 2005)


9. Mi credencial del curso 1985-86 del Istituto Italiano di Cultura, de la calle de Francisco Sosa, en Coyoacán, en donde cursé dos semestres, en la antología bilingüe de poesía italiana de Antonio Colinas (Editora Nacional, 1977).