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domingo, 27 de noviembre de 2016

ARRINCONADO, Benjamín A. Araujo Mondragón

Estoy en el rincón de mis huesos y mente,
clavado aquí en mis pensamientos forajidos
y pienso que se extinguen mis recuerdos
y que pasa la vida como en un recorrido.
Estoy, y no mi culpo, en desconcierto
porque nada es verdad y nada es cierto,
estoy solo de ruidos, soy desierto
y quiero disfrutar del desconcierto.
Aquí sumido en este rincón tan personal
quiero ser mar de sincero y no hacer mal. 

viernes, 25 de noviembre de 2016

LAMENTO, Alberto Chimal

Lamento

Alberto Chimal
[Este artículo es sobre cómo descubrí la poesía. También es sobre una canción que, mucho después, cité en la primera página de La torre y el jardín, por razones que se explican aquí. Se publicó en 2001 en un periódico y luego desapareció hasta de internet. Gracias a Nora de la Cruz por recobrarlo.]
Uno descubre la poesía como puede, y si desea hacerlo: si no es una imposición o un privilegio por el que no hace falta preocuparse, tomará todas las opciones que estén a su alcance. Para mí, la más extraña fue un escaparate de la Cineteca Nacional, de una tienda que ya no existe.
Hace algunos años tuve la temeridad de nacer en Toluca, una ciudad de provincia (como aún le decían) y cuando crecí, y miré a mi alrededor, y quise escuchar música, a las radios de mi casa no llegaba la influencia benéfica de Rock 101; tampoco, triste de mí, sospechaba de la existencia del tianguis del Chopo, de las Insólitas Imágenes de Aurora, de la Sociedad Ponce, de Rockdrigo González, de la Sala Margolín, de nada: aquellos años fueron el vacío, Álvaro Dávila, Rocío Dúrcal, Sandro de América. Y la lectura —ese vicio tan desagradable— me había enseñado a sentirme insatisfecho: incluso, había excitado mi imaginación, lo que tendría consecuencias funestas para mi futuro prefijado de profesionista respetable y productivo.
Pero estoy divagando. En una de las pocas visitas que pude hacer a la Cineteca durante mi adolescencia —para ver, desde luego, esas películas que jamás llegaron a mi ciudad natal— salimos de la sala por la noche, con frío, pero no nos apresuramos al automóvil: éramos varios amigos, gozando de nuestra proverbial libertad lejos de casa, de sentirnos sofisticados, pobres palurdos (el auto era del más rico de nosotros). Así nos detuvimos ante el escaparate que mencioné arriba. Nunca voy a olvidar el aire helado en mi cara, la luz pálida que alumbraba los discos, los extraños dibujos de algunas portadas, las fotos movidas y misteriosas de otras, los nombres —Ninot, Mamá Z, El Personal— y, especialmente, la imagen del hombre envuelto en tela de alambre, mirando hacia un lado, de Ayunando entre las ruinas de Arturo Meza.
Portada del álbum Ayunando entre las ruinas
Portada del álbum Ayunando entre las ruinas de Arturo Meza
No sospechaba que, para esta nota, me hubiera convenido más exaltar All the Rage, de Bob Ostertag interpretado por el Kronos Quartet, o Electric Counterpoint, de Steve Reich interpretado por Pat Metheny, o el Danzón 2 de Arturo Márquez dirigido por Diemecke, o cierta escena de Blue Velvet, con la música amenazante y misteriosa de Angelo Badalamenti; o presumir cualquier grabación de la colección Das Alte Werk (por ejemplo, la enorme Bach 2000, que además es carísima); o hablar de mis colecciones (nunca las he tenido) de Franck, Gorécki o Stephen Sondheim, o de “Chan Chan” del Buenavista Social Club, o del aria “Signore, ascolta” de Turandot interpretada por María Callas, o de la cinta de música arará, grabada in situ, que un amigo nos dio en Cuba, o al menos, al menos de cómo me fue cuando estuve (no estuve) en el concierto de la Maldita Vecindad para el CEU, o al contrario: de cómo me gustaban –oh mis vernáculos orígenes– José Alfredo, Timbiriche, Joaquín Sabina, y qué y qué.
Pero no: por no ser clarividente tuve que gastarme mis ahorros en Ayunando entre las ruinas y asomarme a cierta porción de la música, y de la poesía, por el lado menos apropiado: por la obra de un músico que se ha mantenido, desde hace 25 años, al margen, que sólo se encuentra por azar (incluso en el Chopo y en el Napster) y que precisamente ahora, oh inconveniencia, ostenta una actitud al mismo tiempo mística y anticlerical, a favor de Jesús y contra Mammon.
Pero no me importa. Gracias a él, cierta parte de mi historia (al contrario de la del resto de mi generación) no es de rebeldía agotada ni de complacencia uniforme. Puede que la música de sus canciones no sea tan revolucionaria (su Suite Koradi y su Réquiemson extraños, inclasificables; su Homenaje a Borges es el mejor “disco tributo” que he escuchado.) Puede que su voz no sea perfecta y sus letras exhiban torpezas. Pero para mí, en ese momento, y ahora, que lo escucho nuevamente, representa un espíritu libre (esa cosa tan obsoleta y tan antigua), al modo del Incurable de David Huerta o del Roger Waters menos negro: uno que comienza una canción, su “Lamento”, con un retumbar que pelea contra el silencio, y que evoca la marcha de la humanidad con ese sonido insistente, monótono, lleno de oscuridades. Uno que responde a mi propia insatisfacción, a mi imaginación excitada, a mi futuro prefijado (al de cualquiera) con una exaltación de la amargura de la existencia. Pero no de la desesperación:
La sierpe de las sombras
llamada hombre
no quiere soñar el universo
Alberto Chimal | 24 noviembre, 2016 a las 5:57 pm | URL: http://wp.me/pjEhq-3nZ

jueves, 24 de noviembre de 2016

PICADURA, Fede Marongiu

PICADURA 


(NOVIEMBRE DE CUENTO 18)

Sintió un pinchazo en su brazo izquierdo. Se lo miró mientras el pequeño insecto volaba, como burlándose de él, perdiéndose en la espesura y dejándole una pequeña pero ardiente herida. Limpió la gota de sangre que salía de la picadura y continuó caminando. Minutos más tarde notó que la herida estaba mucho más inflamada, de un color violáceo. Se sintió afiebrado y con escasas fuerzas. Se sentó a la sombra de un árbol. Los ojos le ardían y tenía la lengua hinchada. Le costaba cada vez más respirar; su corazón estaba completamente desbocado. Perdió el conocimiento. Lo hallaron días después.

#noviembredecuento


martes, 22 de noviembre de 2016

NO TE DETENGAS, Walth Withman



"NO TE DETENGAS", un bellísimo poema de Walt Whitman

Walt Whitman fue un maestro de la lítica de verso libre, polémico y con una intensa vida a sus espaldas en la que trabajó como poeta, enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista estadounidense. 



 
   Su obra representa una transición entre el trascendentalismo y el realismo filosófico, incorporando ambos movimientos a su prolífica producción poética. Además de ser considerado uno de los escritores más influyentes de Estados Unidos, el autor sufrió censura y fue criticado en su tiempo por la abierta sexualidad que desprendían los contenidos de su libro Hojas de hierba, calificado en su época como obsceno y pornográfico por contener referencias explícitas a la homosexualidad o bisexualidad del escritor.  


   La poesía de Whitman está encarnada por un espíritu vigoroso y agresivo y considerando los elementos cotidianos como una expresión de lo eterno. Entre sus versos se cuelan temas recurrentes como el hombre, el cuerpo, el sexo, la religión, los animales o la geografía. La actitud predominante en su obra es de euforia y alegría, emociones que traslucen sus poemas. 


 
 Su objetivo era dar dignidad a todas las cosas, por lo que se opuso firmemente a medidas como la pena de muerte y problemas como la esclavitud. Sin él, la poesía moderna estaría huérfana y carente de vivacidad. Por eso compartimos "No te detengas", una bellísima obra para que conocer a este genio.


No te detengas

   No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
   No te dejes vencer por el desaliento.

   No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.

   No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
   No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.

   Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
   Somos seres llenos de pasión.
   La vida es desierto y oasis.

   Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
   Aunque el viento sople en contra,

la poderosa obra continúa:
   Tu puedes aportar una estrofa.
   No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.

   No caigas en el peor de los errores:
el silencio.

   La mayoría vive en un silencio espantoso.
   No te resignes.
   Huye.
   “Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.

   Valora la belleza de las cosas simples.
   Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
   Eso transforma la vida en un infierno.

   Disfruta del pánico que te provoca

 tener la vida por delante.
   Vívela intensamente,
sin mediocridad.
   Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

   Aprende de quienes puedan enseñarte.
   Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
   La sociedad de hoy somos nosotros:
   Los “poetas vivos”.

   No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …

WALT WHITMAN (1819-1892)

lunes, 21 de noviembre de 2016

EXTINCIÓN; Benjamín Adolfo Araujo Mondragón

EXTINCIÓN
No me muero de amor.
Muero por verte
clavada, aquí, en mi cama
y entregada a mi sin prisas
ni retobos; no me muero,
mi amor; no, no me muero,
pero si ya no estás me seco
como una planta que nunca
hayan regado, la lluvia
de mis lágrimas, no consigue
calmar mi seco suelo y...
muero, simplemente, no crezco:
¡me extingo sin tus besos!

CÁMARAS QUE INVITAN A PENSAR, Ariel Till *

Ariel Till
Sábado, 19 de noviembre de 2016
PENSAR MEJOR CÓMO RESOLVER UNA IMAGEN

Cámaras que invitan a pensar

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Noticia clasificada en:Fotografía
Utilizando cámaras de diferentes épocas, sobre todo cuando uso las más viejitas, me doy cuenta de aquellos avances tecnológicos que los fabricantes fueron incorporando para hacerle la vida más fácil al fotógrafo.
Algunos son más evidentes o incluso más publicitados, como ser el autoenfoque (bueno, fue publicitado cuando apareció), los modos automáticos de exposición, el flash TTL, la detección de rostros, etc.

Pero hay otros mecanismos que, como todas las cámaras de hoy en día los tienen, nos parecen básicos y no les prestamos demasiada atención, pero no siempre existieron. Por ejemplo, que al componer la toma el diafragma permanezca en su máxima apertura y recién se cierre al valor f seleccionado al momento de accionar el obturador (permitiéndonos enfocar aprovechando toda la luminosidad del lente). O que al avanzar la película, no permita avanzar más allá del siguiente fotograma (evitando que avancemos hasta el final del rollo habiendo tomado sólo la primera foto). O realizar el avance de la película y la carga del obturador en un mismo paso. O incluso que el obturador se bloquee si la cámara no está lista para tomar una nueva foto (evitando, por ejemplo, que hagamos descuidadamente varias tomas sobre el mismo fotograma). No puedo decir que todas estas cosas me hayan sucedido, pero debo confesar que alguna sí me ha pasado.

Pero, si bien todas estas innovaciones fueron diseñadas no sólo para evitar errores, sino también para que el fotógrafo se concentre únicamente en componer la imagen que desea, dejando que la cámara se encargue del resto, no siempre se ha cumplido este objetivo.

En estas épocas donde la inmediatez es un valor muy apreciado, el tiempo ganado utilizando las funciones automáticas de la cámara, no es aprovechado para pensar mejor cómo resolver una imagen.


Más aun considerando que con las cámaras digitales contamos con una capacidad virtualmente ilimitada en cuanto a la cantidad de espacio disponible para realizar tomas. Padecemos de “click fácil” y tomamos fotos a diestra y siniestra, que alguna buena va a salir, sin tomarnos el tiempo necesario para elegir la mejor opción, el mejor ángulo de toma, el momento preciso. Cantidad frente a calidad.

Por eso elijo hacer mis fotografías con las cámaras viejitas, aquellas con las que hay que repasar paso por paso para no olvidarse de nada y arruinar la foto. Porque me fuerzan a pensar cada aspecto de cada toma, tanto las cuestiones técnicas como estéticas. Me obligan a dedicarle a cada fotografía el tiempo que cada una merece, haciéndola única y personal.

Si bien me pueden reprochar que tardo mil años en sacar una foto (o puedo desperdiciar parte de una sesión de tomas por algún error cometido), estas cámaras viejitas, que no disponen de una parafernalia de funciones avanzadas, son, sin embargo, cámaras que llevan al fotógrafo a disfrutar de otro tipo de experiencia. Son cámaras que invitan a pensar…

jueves, 17 de noviembre de 2016

POETAS ALZAN VOZ EN PRO DE LA PAZ, Antología 21 poetas por la paz


Poetas alzan sus voces 
a favor de la paz
Publicado el 15 Noviembre 2016
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SC/DDC/CP/975-16 Ciudad de México, 15 de Noviembre de 2016
• Presentan la Antología 21 poetas por la paz, en la que participan escritores como Saúl Ibargoyen, Hermann Bellinghausen, Javier Sicilia, Eduardo Vázquez Martín, Mardonio Carballo, Lety Elvir, Mark Lipman y Jorge Boccanera
• El libro fue publicado por Grupo Cultura de Paz en colaboración con la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y Ediciones La Cuadrilla de la Langosta
La poesía como un medio para contribuir a la paz es el espíritu que alienta a la Antología 21 poetas por la paz, editada por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y Ediciones La Cuadrilla de la Langosta, la cual fue presentada la noche de este lunes 14 en el Bar las Hormigas Casa del Poeta Ramón López Velarde.
El volumen fue editado por la poeta Leticia Luna, quien hizo la selección, prólogo y notas de esta publicación que reúne, a través de 21 poemas, a destacados escritores nacionales e internacionales, para sumar su quehacer literario a favor del bienestar social.
Durante la velada estuvo presente la voz de los poetas Xhevdet Bajraj (Kosovo), Hermann Bellinghausen, Saúl Ibargoyen (Uruguay), Mark Lipman (Estados Unidos), Joan Manresa (España), Maricruz Patiño, Antonieta Villamil (Colombia) y Eduardo Vázquez Martín (Secretario de Cultura de la Ciudad de México), quienes dieron lectura a sus respectivos textos, acompañados de Eurídice Román De Dios, Mariana Bernárdez, Ramón Bolívar y Carlina Ríos, del Grupo Cultura de Paz, asociación que publicó esta antología.
En el acto, Eurídice Román destacó que este libro, “realizado gracias a la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y el grupo Cultura de Paz, encabezado por Leticia Luna, nos reúne aquí para decir que el dolor no lo convertiremos en coraje sino en esperanza, como nos mostrara que se puede hacer el poeta Javier Sicilia”.
Actualmente, añadió, se ha dado cierto avance en el país, pues “ya se cuenta con la Ley de Víctimas gracias al trabajo de mucha gente. La paz es un estado de equilibrio que permite el desarrollo”.
En tanto, Mariana Bernárdez dijo que “a partir de la ética y la estética, nos juntamos un grupo de poetas para trabajar, a partir de esta antología, en favor de una cultura de paz”.
Por su parte, Leticia Luna expresó que la violencia, el ecocidio, el hambre, son una constante en la sociedad mexicana actual y son temas que abordan los poetas en la antología. “La poesía, que desde tiempos inmemoriales ha expresado altos ideales, se suma a las acciones que han surgido por la paz. En México, la poesía alza la voz por la constante de muertes y desapariciones”, estableció.
“Los desaparecidos de Ayotzinapa, el asesinato del hijo de Javier Sicilia, Atenco, entre muchos otros, son hechos que no olvida la sociedad mexicana, así como los miles de muertos y desaparecidos en el país. Esta antología abre un abanico diverso sobre cómo los poetas han tratado el tema de la paz como un derecho a la vida y en contra de la guerra; la poesía como testimonio y como denuncia”, añadió Leticia Luna.
Eduardo Vázquez Martín compartió con el público asistente su poema titulado Abrazos, que escribió en 2012 y dedicó al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad que encabeza Javier Sicilia: Labios viudos / besan el vacío / La piedad / son las mujeres que sostienen en brazos a los muertos / mujeres que buscan en el cuerpo de México / a sus hijos desaparecidos.
Anhelo de paz Leticia Luna explica que en este ejercicio literario la poesía encabeza una lucha por el anhelo de paz en el mundo, al considerarla como un derecho a la vida, que rechaza la violencia y la guerra, en busca de un estado de bienestar social y espiritual para toda la humanidad.
“En México, la Poesía levanta la voz en contra de la gran cantidad de secuestros, muertes y desaparecidos (tan sólo en el sexenio de Felipe Calderón y su lucha contra el narcotráfico dejó más de 121 mil muertes violentas). La presente antología abre un abanico diverso sobre cómo los poetas han abordado en diferentes latitudes y lenguas el tema de la paz, poemas que transitan por el testimonio, la denuncia, el pensamiento radical, la conmiseración, la contemplación y el amor”, expresa Luna en el prólogo de la publicación.
Antología 21 poetas por la paz reúne la poesía extranjera de Lety Elvir (Honduras), Jorge Boccanera (Argentina), Saúl Ibargoyen (Uruguay), Etnairis Ribera (Puerto Rico), Rodolfo Hinostroza (Perú), Raúl Zurita (Chile), Antonieta Villamil (Colombia), Xhevdet Bajraj (Kosovo), Mohsen Emadi (Irán), Gonçalo Salvado (Portugal), Joan Manresa (España) y Mark Lipman (Estados Unidos).
Asimismo, el libro integra la prosa de poetas mexicanos como Hermann Bellinghausen, Javier Sicilia, Eduardo Vázquez Martín, Mardonio Carballo, Marco Antonio Campos, Francisco Magaña, Maricruz Patiño, Irma Pineda y Miguel Ángel Ruíz Magdonel.
Para el Grupo Cultura de Paz (México), integrado por Ramón Bolívar, Eurídice Román de Dios, Mariana Bernárdez, Leticia Luna, Carlina Ríos Omaña y Mikeas Sánchez, la paz es resultado de la sana convivencia entre los seres humanos, razón por la que realizan acciones artísticas a favor de la Paz como derecho humano.
Información sobre las actividades de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México en: www.cultura.df.gob.mx/ y http://teatros.cultura.df.gob.mx. Síganos en @CulturaCDMX.