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jueves, 30 de julio de 2015

VIAJE
Imagen de la red


Estuve donde sólo el ave 
reta al cielo, 
en un lugar ajeno al hombre.
Y éste, en su orgullo 
se atrevió en su escollera 
al atroz sonido de la muerte.

Estuve en la enorme señal 
de lo diminuto que nos vemos 
si  el planeta se muestra inalcanzable. 

Hilo de plata, gema brillante
endeble cohesión
entre cuerpo y espíritu.

Hipótesis, reencarnaciones
naturaleza pictórica y admirable;
agua azul... manantial de vida.



Quino ©

VIOLENCIA VERBAL, Beto Brom (Israel)

V I O L E N C I A     V E R B A L

Beto Brom

La violencia verbal al igual que la física, son manifestaciones producto de la ignorancia y la falta de comunicación entre las personas, actitudes que la sociedad desaprueba y trata de expulsar de su seno. Ambas dejan esquelas que el tiempo transforma en cicatrices sentimentales o corporales.
Una faceta de Violencia Verbal es posible palparla en el siguiente relato:

La discusión entre los vecinos del complejo habitacional llegó a tal envergadura que varios de los presentes enardecidos por las discrepancias tomaron el asunto en un sentido extremadamente personal. El volumen de los gritos elevose a decibelios altísimos.

   -No es posible captar el grado de negligencia de sus palabras Sr. Martín. Aconsejo, si es Ud. capaz por supuesto, cosa que dudo, recapacitar y retirar inmediatamente sus palabrotas en mi contra.

   -Bajo ningún punto de vista, jovenzuelo- - Refutó Martín.- Dicho sea de paso: su nombre Ángel, es exactamente la antítesis de lo que ha demostrado hasta el momento; sus padres se han equivocado, más le merecería llamarse Vampiro, por la forma en que trato de extraer de los con-vecinos los votos a su favor. Sus modales demostrados ponen de manifiesto el tipo detestable típico de los barrios bajos.

   -Por fin sale a relucir en forma clara quienes son verdaderamente, los que se consideraron hasta ahora dignos representantes del consorcio. Propongo dado el bajo nivel expuesto por los mismos, exigir de los Sres. Martín y Ángel, presentar sus renuncias. Además elevo una proposición: el pago extra de dos meses de expensas, como multa al agravio perpetrado que afectó el buen nombre de todos los presentes a cargo de los, desgraciadamente, vecinos y miembros de la Junta Directiva del complejo.

Estas ultimas palabras, vertidas por el tercer miembro del triunvirato que regía el desarrollo del complejo, conocido por el apodo: "el veterano" por ser un general retirado del ejército, dio un vuelco total a la ya acalorada reunión. El significativo número de participantes, según las actas: 90% del total, rápidamente comenzó a pronunciarse en favor o en contra de tal o cual miembro de la comisión. La batahola fue tal que fue necesaria la intervención policial, solicitada por uno de los presentes, para lograr suspender la asamblea que de lo contrario podría haber derivado en una engorrosa situación con resultados imprevisibles.

Los tres miembros de la Comisión fueron trasladados a la Central de Policía cercana para prestar declaración sobre el suceso.

Cada uno de los requeridos dio rienda suelta a sus posibilidades y demostró, frente al oficial de turno, sus razones y motivos que los condujeron a exacerbarse en demasía.

   -Sr. Eugenio Martín: su versión si es tan amable -- inquirió el oficial.

   -Faltaría más. Es poco lo que necesito manifestar, sólo dejar en claro que el susodicho aprovechador, me refiero al individuo de nombre Ángel, ¡vaya nombre que se echó! consiguió bajo todo tipo de tramoyas engañarnos con cuentos de fructuosas inversiones y malversar los fondos del consorcio ¿Ud. estará de acuerdo por supuesto que a tal fechoría deberíamos ponerle fin, no?

   -Prosiga por favor--apuró el agente.

   -Reconozco que quizás elevé el tono de mi voz, pero dada la gravedad de lo acontecido no me fue posible contenerme. Y es más, lo consultaré con nuestro abogado para posiblemente presentar una acusación penal contra este bandido. No es posible dejar en libertad a semejante personaje.

   -Por favor espere en el pasillo Sr.Martín. El Sr. Roberto Ángel puede pasar...

   -No entiendo el porqué de tanto barullo. Esta sarta de ignorantes no son capaces de comprender nada y ponen el grito en el cielo como gallinas cluecas. ¿Sí, que es lo que pretende encargado?- Ángel se expresó en un tono nada amigable y con un alarde de superioridad frente al oficial sentado frente a él.

   -Necesito su versión sobre lo acontecido, por favor - solicitó el  guardián del orden.

   -Pues bien, no obstante el asunto es sencillísimo, se lo explicaré en forma pausada para que no le resulte difícil llevarlo al papel. Como es sabido, mis conocimientos sobre inversiones monetarias y demás me han permitido ser conocedor de los elementos indispensables como para permitirme otorgar consejos relativos al tema en cuestión. Esto y no más es lo que pretendí con respecto a la inversión del dinero *estacionado* sin motivo en la cuenta del consorcio, viendo la posibilidad de gustosos dividendos ¿Que es lo malo o negativo en mi proceder, estimado interrogador?—Ángel, poseedor de una labia excepcional consultó al agente como si se tratara de otro cliente en potencia.

   -Se le solicita referirse a los hechos explicando su proceder con respecto al desorden causado en la reunión, pues de acuerdo a lo relatado por los vecinos fue Ud. el que por medio de la violencia utilizada en sus palabras insultantes consiguió ofender a la mayoría de los presentes—Al terminar estas palabras el oficial entregó al susodicho el informe redactado exigiendo la firma del acusado.

   -Sr. Juan Húngaro es su turno, adelante por favor—  El oficial invitó al tercer miembro solicitando comenzar el interrogatorio pertinente. –Ud, dirá…

   -Con mucho gusto—dijo *el veterano* -Lamentablemente me ha tocado presenciar un horripilante suceso en el cual la violencia fue el principal protagonista. Tanto uno como otro de mis predecesores actuaron en forma no acorde con lo exigido por la buena conducta y el resguardo de los buenos modales como la Asamblea del Consorcio lo merece. Es muy posible suponer que dado el carácter de las irregularidades financieras descubiertas, todos los presentes, yo incluido, nos enervamos en demasía. No recuerdo con exactitud que palabras fueron las por mí pronunciadas, que fueron quizás mal interpretadas, y honestamente solicito ser perdonado, pues obviamente no fue ella mi intención.

El interrogatorio prosiguió e indudablemente cada uno de los acusados  trató, en lo posible, de remediar su situación en la mejor manera posible.


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*Registrado/Safecreative N°1505254165417
*Imagen ilustrativa de la Web

PALOMAS BLANCAS, Beto Brom (Israel)

P A L O M A S     B L A N C A S

Beto Brom
 
Las miradas de los turistas convergieron en el campanario. Dos inmensas y relucientes campanas cumplieron su cometido. El sonido típico se dejó escuchar. Un golpeteo tras otro revelaron la hora: las once de la mañana. Los visitantes prepararon sus máquinas fotográficas y filmadoras. Todo estaba pronto. Las palomas aparecieron.
   De la nada, de todos lados una blancura inmaculada cubrió el cielo como una inmensa nube de algodón.
   El rito nuevamente se cumplía: 11 de noviembre, 11 de la mañana. Así contaba la leyenda, que pasaba de padres a hijos, ya cientos de años, ¿Quien sabe? quizás más.
   A simple vista parecería un espejismo, producto de un delirio general. Estado de trance influenciado por un candente deseo de que aquello ocurriese.
   Varios expertos en psicosis de masa estudiaron el fenómeno, sin llegar a resultados concretos, que pudieran o pudiesen ofrecer siquiera una mísera pista a tal incógnita.
   Los turistas atraídos por los comentarios, llegaban por cientos. Desde tempranas horas ya llenaban las calles del pequeño pueblo. Los comerciantes del lugar se preparaban con varios días de anticipación para ofrecer sus mercancías y sacar buen provecho del ya famoso: "Día de las Palomas"
   Entre las decenas de ornitólogos que dejaron sus pisadas por todo rincón posible, en busca de indicios que ayuden a descifrar el enigma, sobresalió un hombre joven, redondeando los cuarenta, acompañado por un perro de aguas; se instaló en el único hotel del pueblo, abonó la paga de un mes por adelantado y allí comenzó la historia que un día daría, con seguridad, que hablar en el pueblo y en la comarca toda, dando un toque de modernismo a la anciana leyenda, realzando la existencia del pueblo que a penas significa un puntito en el mapa de la zona.
   "Profesor de las palomas", fue el apodo que le otorgaron los pueblerinos a nuestro experto colombófilo.
   Como punto inicial, era primordial precisar la casta a la cual pertenecían dichas palomas.
   Anotó en sus carpetas:

Variedad: de toca o monjil.
Color: regularmente blanco.
Medidasdesde el pico al extremo de la cola> 36cm. y 70 de envergadura.
Particularidadsobre la cabeza una porción de plumas largas que caen por los lados.
Hábitatanida tanto en los montes como en las torres de las poblaciones.

   Todas las mañanas, acompañado de su fiel amigo, el dúo partía en caminatas hacia las afueras del pueblo. El canino siempre delante, husmeando todo lo que se presentaba frente al hocico. El investigador se detenía ante todo arbusto, planta u árbol, anotaba, y proseguían en el camino. Pretendía una explicación, el porqué de la atracción de las palomas hacia aquél lugar. ¿Qué motivo estaba encerrado en aquella particular zona? ¿Por qué llegaban allí al mismo tiempo, quien sabe desde qué distancias?
   Durante las tardes concurría a los bares. Cada día a otro, se mezclaba entre los vecinos, tomaba una copa, charlaba con u otro de los parroquianos.
   Cierto día recibió un dato que con certeza lo ayudaría. A las afueras del vecindario, unas cuantas decenas de metros de la salida norte, comenzaba una zona en la que la vegetación era muy espesa, abundaban inmensos y añejos árboles. Allí dentro no muy lejos se encontraba la cabaña de Don Sacarías. Ermitaño, que su afán y amor a las palomas lo obligaron a distanciarse del resto de los pobladores. Era un palomero propiamente dicho, así lo catalogaron los vecinos del pueblo.
   Consultó con el comisario local sobre dicho hombre. El hecho de optar por mantenerse distanciado del resto, explicó el agente, lo convirtió en un renegado, agregó además, que no faltan los que  lo califican como descarriado.
   Dindón, el perro del "profesor" se adelantó por el camino que penetraba en el bosque. Un centenar de palomas revolotearon sobre los inesperados visitantes.
   Un hombre de elevada estatura apareció en la entrada de algo semejante a un refugio montañoso. Saludó, elevando su mano.
   En pocas palabras el visitante lo hizo participe de la razón de su llegada hasta allí.
   -El motivo de la llegada de las palomas no es ningún misterio- Afirmó el palomero.
   -Nadie conoce la causa. Entendidos en la materia realizaron estudios, visitaron el pueblo y la zona sin llegar a permitirse una idea somera sobre el enigma- Agregó el asombrado investigador.
   Sentados en una hamaca bastante rudimentaria, amarrando unos considerables vasos de cerveza, entablaron una larga conversación sobre vida y costumbres de aquellas que vuelan. Significan para uno su vida y para el otro su profesión.
   -Nuestras amigas- continuó su relato el viejo solitario- Tienen devoción por ciertos árboles que, creo, sólo existen en ésta región. Ellos dan un fruto muy dulce que las embriaga a tal punto que aprovechan para los filtreos y otras ceremonias, previas a la unión natural que asegurará la continuación de la especie.
   -¡¡Así de sencillo!! Exclamó estupefacto nuestro "profesor".
   -Con respecto a la fecha, en las primeras semanas de Noviembre dichos frutos se abren y ello dura exactamente 24 horas- y agregó- No me pregunte la causa, ello no lo sé- agregó el palomero casi disculpándose.
   De regreso al hotel, el joven investigador, no obstante faltaban unos días para cumplirse el mes de su estadía, preparó sus maletas y agradeciendo los servicios prestados se retiró del establecimiento.
   Tenía deseos de entrar a uno de los bares para relatar lo descubierto allí en el bosque en boca del ermitaño palomero. Optó por callarse y guardar el secreto.

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* Registrado_Safecreative N°09122151669758

¿DE DÖNDE VIENE ESTA TERNURA?, Mercedes Dembo Barcessat (Pert Western, Australia)

Ahora se abren las nervaduras de mi mente,
recorro canales de la Vía Láctea;
y sus albos peciolos sostienen la flor.
Escucho mi voz; sale de mi garganta
como lluvia que mece mis palabras;
cuan sollozo fluctúa cuando te percibo inquieto.
Respiro tu aire,
y me siento infinita en tus brazos
y mi fragancia de durazno se alarga en tu boca
como burbujas de vino que compartimos.
Tanta ternura me sobrepasa
y la emoción arrasa, en canto espontáneo se alza
para rozar las nubes de chocolate y crema;
breve espasmo de mi placer vencido.
Es besar tu universo;
mantenerlo cerca de mi corazón,
es sentir la chispa de mi alma derretirse como cera
esta fusión en la nada me siente maravillosa!
¿Es esta la alegría de la ternura del amor
que no soy más que una con todo lo inmenso pero fluido?.
¿De dónde viene esta ternura?.

DUDOSAS HAZAÑAS, Sergio Omar Otero


MODERADOR

POESIA  -  16 jul. 2015
 
Dudosas hazañas

Habitante de un barrio marginal,
 imaginario y tangible
de expatriadas y sonoras letras,
de cibernéticos ordenadores made in China,
conozco las andanzas de los camaradas
del arte de querer forjar en letras
el tartamudeo de  algunas palabras,
 y las varias estrategias para que parezcan
gramaticales y universales obras literarias,
con las que, como los naipes de algún tahúr,
intentan (o intentamos)
querer heredar esa ajena perfección
de los más brillantes.

Paradoja humorista  y surreal.
Entonces y solo entonces,
como ávido lector, me sumerjo
en esto que llamamos obras,
concebidas como perplejidad
del pensamiento en una presunción,
y en la poesía, que se transforma
en forma suprema de la racionalidad,
(como diría Borges, Jorge Luis)
y aquí me quedo,
con la sensiblería del inconsolable
explorador de las dudosas hazañas
que de la pluma nos nacen.

miércoles, 29 de julio de 2015

POEMA A LO INCIERTO, Kike Gómez Saavedra (Colombia)

POEMA A LO INCIERTO


(Fotografía de Christian Hopkins)
Suelo enamorarme del desamor,
amargo como la esencia
de los nectarios que están vetados.
De historias que no se han escrito
y que la tinta, estancada y seca
se abstiene de plasmar sobre el velo
del mañana, del hoy y del nunca.
Suelo enamorarme de la distancia
parda y rosada. De tierras ásperas
y robustas como el campo fértil.
Del humor salado y rojo,
caluroso, de piel de roble y labor
vulcánica como la fragua.
Del hombre erguido, que marcha
y corteja la carne de flores
tiernas, de capullo, que adoraciones
deberían plantar en mi esencia,
también de madera.
Suelo enamorarme de patrias
exóticas y húmedas como el otoño
que jamás he pisado.
De la linea Rosa, blanca piel
que mira y desentraña con su iris
azul turquino, cual cabello de lluvia.
Suelo amar fervientemente.
A mi hermano de la vida,
que un rosario de sucesos
me presenta, y le amarra
por las caderas a mis huesos.
De mi añoranza que se calla.
Suelo enamorarme de los suspiros
cargados de tabaco y sabores
que comparto sin probar sus labios.
Suelo amar las hojas quemadas
al abrazo de pipas prestadas
que me empañan el pulso juveníl;
de los poros mojados por las ganas.
Suelo amar el engaño de la puerta
cerrada, de la alcoba callada
que encierra el gemido ajeno
nunca escuchado, mas se supone...
Suelo enamorarme de un futuro
apócrifo, como la bendición
de mi sangre, blanca y verde
muzgo. De escarcha sobre la carne
que el hueso refugia y aun se pudre.
Pues bajo un rumor tácito y espeso
de susurros de muerte,
mi corazón babea y agoniza,
se tortura con la caridad enferma
del amigo, amado tras la cortina
brumosa. Suelo enamorarme
de mi desconcierto, del silencio
que se fuma con el temor calcinante,
entre el acero y el cemento,
entre el "no hay mañana" que corta,
y el "qué tal sí" que asfixia.
Alejandro Postrero.
Kike Gómez Saavedra.
julio de 2015

ODA AL OLOR DE MI MUJER, Ricardo Álvarez Morel (Buenos Aires, Argentina)

ODA
AL OLOR
DE MI MUJER

Hundido entre papeles,
imaginando historias o un poema,
yo huelo a mi mujer
tejiendo sus quehaceres.
Es un aroma tenue
que se desliza invisible
hasta alcanzar mis mundos
de vuelos casi utópicos.
No puedo definir
su variedad de fragancias,
pero cada una de ellas
es vital y es sublime
porque tiene el toque virgen
del amor a distancia
que pretende el silencio
de mis cavilaciones.
 
A veces es el tomillo
que rescata en la cocina
y se queda con su piel
o le acaricia el alma,
y otras veces es la rosa
perfumada de otoño
que abrió tempranamente
su aliento de jardín.
 
Ella me ve callado
pues cree que estoy creando,
pero mi realidad
no es un personaje.
Mi realidad, es esta
sensación de olfato
que intuye a mi mujer
más allá de las paredes.
 
Cuando por las tardes
se acicala el cabello
un soplo de ventura
se cuela en mis narices,
una ansiedad de búsqueda
me nace por la sangre
y sé que es un pecado
dejarla abandonada
con los dientes rastrillo
del peine laborioso.
 
Al llegar la noche
con su canto de luna
y su reír de estrellas,
yo huelo sus encantos
perdidos en las sábanas.
Es efluvio de amor
que mana de sus poros
y que sin pedir nada
me urge a que la alcance.
 
Tal vez resulte así
en todas las mujeres.
y cada una de ellas vuelque
sus fragancias silvestres,
pero la soledad
en mí se haría materia
cuando al respirar
no huela a mi mujer
con sus pasos de nieve
tejiendo sus quehaceres.

Ricardo Alvarez Morel