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miércoles, 18 de noviembre de 2015

KARLA SANDOMINGO: ESCRITORA

MirArte: Karla Sandomingo, escritora
Luis Caballo | Cultura | Fecha: 2015-11-17 | Hora de creación: 21:10:27 | Ultima modificación: 10:56:35
Foto: Luis/Caballo

Pistas

Origen: La palabra

Letra: Verde

Signo: Hola

Vicio: Cigarro

Comida: Difícil

Dinero: Fácil (ja ja ja ja…)

Boca: Placer

Bebida: Café

Texto: Ventana

Amor: ¿Imposible?

Infancia

En verano íbamos con mi abuela materna, a veces en diciembre también, a pasar Navidad. Ella vivía en Sonora y era un lugar donde no pasaba nada de nada porque éramos así como dos escuincles y muy poquitos primos los que nos reuníamos… y luego mi mamá y sus hermanas siempre se querían ir de shopping y para nosotros era horrible.

Mi abuela, para componer la situación, nos sentaba en una banca a los tres o cuatro y nos decía: a ver, mastiquen un chicle y pónganlo ahí en la banqueta, y nos dábamos unas divertidas esperando a ver quién pasaba y lo pisaba. O nos decía: vayan al cuarto de atrás y tráiganse una silla, pónganla tirada en tal o cual parte de la banqueta, y entonces nos escondíamos atrás de la ventana y aguardábamos a ver qué pasaba, si se la llevaban o si la acomodaban diferente o nomás la veía… O también se inventaba unas historias rarísimas, nos decía: cuéntame los dedos del pie y ella sólo tenía cuatro, así que le preguntábamos ¿por qué sólo tienes cuatro? Ah, pues es que empecé a echar mentiras y se me fue encogiendo hasta que desapareció… A lo mejor de ahí me viene lo cuentero.

Entonces, la cuestión era como inventar cosas. Mi infancia era inventar cosas. Y como la diferencia de edades con mis hermanas era muy marcada, yo andaba sola, me encanta estar sola… (y nadie me cree).

Recuerdo

A los 37 me vi en una situación económica bien difícil, súper difícil, horrible, horrible, horrible… Cometí errores y acabé sin lana. Entonces yo ganaba 1,500 pesos de una clase que daba y tenía una pequeña beca y de ahí tenía que vivir. Mis hijos no vivían conmigo por la misma razón, vivieron con el papá y luego con sus abuelos… Eso nos marcó a todos. Fue durísimo porque mis hijos tenían 15, 14 años y fue intempestivo.

Yo estaba muy enojada, porque como buena jovencita que cree que todas las puede, pensé que yo podía dedicarme a la escritura y eso significó no tener nada que ver con lo laboral, ni conseguir chamba en ningún lado… no tenía ni en qué caerme muerta... ni siquiera pueden vivir mis hijos conmigo… Me puse muy mal.

Entonces deprimidísima me dije: este año voy a meterme con todo lo que tenga que ver con lo literario, a ver si de veras valió la pena invertirle a fondo perdido, y me metí a todos los concursos que había, y si para diciembre no había ganado nada me voy a dejar caer y arrancarme las venas… y en enero me pongo a buscar así sea de dependiente de ferretería. ¡Se acabó! No puede ser que a mis 36 tenga premios y becas literarias y no tenga leche en el refrigerador… Entonces me gané el premio Nacional Juan José Arreola con el libro “Extracto del espejo”, el cual escribí en el momento más oscuro de mi vida, sola y sin mis hijos.

Miedo

Es un temor constante, no sé si sea miedo… pero es a relacionarme con las personas. Tengo un nivel muy bajito de autismo, pero sí me doy cuenta que a algunas personas sí les cuesta trabajo entenderme… Entonces, me da cosa que me vayan a rechazar o no se puedan comunicar bien o no fluya.

Escribir

Significa crear mundos distintos. No necesariamente mundos imaginarios sino realidades, en las que además yo puedo explorar la lengua, el lenguaje. Para mí la escritura es como un laboratorio. A veces es más interesante corregir, como editar y corregir, que la misma escritura, es como una necropsia. Estar indagando, eso me gusta muchísimo. Es un lugar entre la emoción y la razón, es un lugar extraño, pero me gusta.

Satisfacción

Fue escribir “Extracto del espejo” –un libro de cuentos- y descubrir con eso que podía ser buena narradora. Fue un gran descubrimiento porque yo estaba sobres con la poesía, poesía, poesía… Me costó mucho trabajo y fue abrirme hacia un mundo muy placentero, con más certezas, con más libertad de exploración.

Maternidad

A veces creo que mis hijos nacieron hechos… a pesar de mí o conmigo o por mí, pero la relación que tengo con ellos es muy abierta muy divertida y muy inteligente. Mi maternidad es una de las cosas más chingonas que tengo, porque ellos son ellos mismos.

Tiempo

Es corto. Habría que hacer notar que estos nuevos tiempos son así, son tiempos vertiginosos, así vivimos… Ya no hay horarios de trabajo, comes en el coche y la forma de comunicarme más rápida y cercana son las redes sociales, porque ya no tienes tiempo de ver a la gente… En ese contexto, de todos modos me falta tiempo. Tiempo para estar sola, con calma.

El tiempo yo lo puedo palpar y saborear en mi casa el fin de semana, encerrada. Lo demás no es tiempo, es una carrera a otras cosas que no son tu mundo.

Sueño

Me encantaría tener una casa para escribir.

Frase

Escribir es un lugar de exploración

mac

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