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viernes, 10 de febrero de 2017

EL COMUNISMO HOY NO PUEDE TENER LOS MISMOS REFERENTES, Ana Gutiérrez (Revista Arcadia; Colombia)


"El comunismo hoy no puede tener solo como fuentes a Marx y Engels"

Este año la revolución rusa cumple un siglo y el Partido Comunista de Colombia, 87 años. Hablamos con Sergio de Zubiría, profesor del departamento de Filosofía en la Universidad de Los Andes y miembro del PCC, sobre el pasado y el futuro del comunismo en Colombia. ¿Sigue viva la doctrina ideada por Marx?

2017/02/06

ANA GUTIÉRREZ

¿En qué se diferencia el comunismo del siglo XX al del siglo XXI?
El modelo que predominó durante todo el siglo XX fue muy influenciado por el modelo soviético. Ante el derrumbe de la Unión Soviética aspectos de ese comunismo son muy cuestionados, por ejemplo el centralismo del Estado en todo el proceso económico, la manera en que controla y maneja todos los aspectos de la vida. Estamos volviendo hacia un modelo que lo más importante es lo autogestionado, la autonomía. Creo que también es un comunismo más guiado por lo humano, lo ético y no solo por el tema de recursos.
¿Diría que existe una amplia brecha entre el comunismo como teoría y el comunismo como práctica?
Sí. En todo siempre existirá por lo menos una relación tensa entre la formulacion teórica y la realizacion practica. Pero yo creo que de todas maneras la historia va mostrando que siempre la práctica es un poco más rica que la teoría y que hay que estar mucho más atentos para hacer correcciones. Lo grave es cuando uno mitifica una teoría y cree que ya tiene soluciones para todos los problemas concretos. Yo creo que ya estamos en un momento donde la humanidad sabe que la realidad, cualquier realidad social, es mucho más compleja que un modelo teórico.
¿Cuál es legado de la revolución rusa?
El siglo XX sin la revolución rusa no sería comprensible. Todo el periodo estuvo marcado por la revolución desde su inicio en 1917 y hasta su derrumbe de 1989 a 1991. Mirándolo ya en retrospectiva, empezamos porque países que eran completamente agrarios lograron un avance en la modernización de sus modelos económicos, como China y Vietnam que además hicieron en un periodo muy corto esa transición. Otro es el papel que tuvo esta revolución en la derrota del fascismo, es evidente que sin la unión entre los aliados y el ejército rojo la historia de la humanidad sería completamente diferente. El tercer punto es que fue un periodo si bien divido entre el mundo soviético y el mundo capitalista había un esquema bastante estable para controlar el orden mundial, habia una referencia de carácter internacional para resolver los problemas agudos. El cuarto elemento es la valoración de la alianza entre los campesinos y los trabajadores, las  transformaciones son mucho más eficaces. También es importante que si bien en algunos órdenes, de tipo económico como el abastecimiento o el acceso a ciertos bienes de consumo no lograron tener mucha eficacia, en la salud, seguridad social o la educación se lograron niveles históricos para todo el pueblo.
¿El comunismo fracasó como proyecto político?
El modelo de comunismo soviético se derrumbó por problemas internos que tocaría extenderse para explicar. Lo que no puede decirse es que ni la obra de Marx ni la obra de Engels ni la ideología de una nueva sociedad que no sea capitalista ha sido destruida. La idea de buscar una sociedad alternativa al capitalismo, si bien no es exactamente igual al modelo soviético ni a sus defectos y también sus posibles virtudes, seguirá mientras haya naturaleza y haya seres humanos. Se buscarán sociedades diferentes que puede que no se llamen comunismo exactamente pero que superen las contradicciones profundas que tiene el capitalismo.
¿Puede hacernos un breve recuento del comunismo en Colombia?
Los primeros grupos socialistas y comunistas se dan en la segunda década del siglo XX, es decir más o menos entre 1920 y 1930. El primer partido se funda en 1928 y luego en 1930 se funda el partido comunista colombiano que en julio de este año cumple 87 años de existencia. En un principio fueron obreros, trabajadores fabriles, artesanos que veían las dificultades que traía la industrialización capitalista e influenciados por la revolución rusa, y de alguna manera por un hecho puntual que es la Masacre de Bananeras del año 1928. El Partido Comunista Colombiano llega más o menos unificado hasta la década del sesenta y entonces el conflicto chino-soviético motiva divisiones. Son tres franjas grandes: una tradición trotskista, una maoísta y una pro-soviética. Al lado de eso va a nacer una tradición camilista por el ELN en 1964. Luego en la década del ochenta que aparecen unos grupos como la Unión Nacional de Oposición, el Frente Democrático y social, y luego el Polo Democrático Alternativo para entrar un poco en lo que estamos viviendo.
¿Tuvo influencia Jorge Eliécer Gaitán?
Podemos decir que es un hito muy determinante de la historia de Colombia. Él trata de criticar a las ‘elites oligárquicas’, en sus palabras, del partido liberal y conservador con un cierto afán reformista que terminó frustrado. Uno de los temas más difíciles del país es eso, cuando empiezan a darse algún tipo de reformas y potenciales reformas, por razones de la violencia, del magnicidio, del genocidio se frena esa posibilidad de cambios mínimos. En Colombia ha habido como un miedo a la democracia o un miedo al pueblo. Pero Gaitán no es un comunista. Él es un liberal con un discurso populista. Muchos comunistas van a ser críticos de él, otros consideraron que había que apoyarlo y la rebelión del pueblo contra esa clase dirigente.
¿Cómo cambió el partido comunista colombiano después del derrumbe de la Unión Soviética?
Es un partido que ha tenido un vínculo muy estrecho con el partido comunista bolchevique y con el partido comunista de la Unión Soviética. Digamos de que había que hacer una especie de transformación y en el momento en que se derrumba la Unión Soviética estamos ya en en la idea de la constitución del 91. Va a haber un debate muy grande sobre cuál va a ser la actitud que el partido debe tomar ante la nueva constitución; en general es bastante crítica hacia ella. Ante todo porque el mismo día que se estaban eligiendo los delegados a la constituyente, el 9 de diciembre de 1990, se bombardea la histórica Casa Verde de las FARC. Entonces se caracteriza la constitución no como un pacto de paz que incluye a todos sino como un pacto que excluye de entrada al ELN y las FARC en la posibilidad de un nuevo pacto nacional. En esos años hay separaciones y disidencias, es una etapa muy difícil para el partido, que está buscando una alternativa de acción política ante no estar dentro del proceso constitucional y tampoco tener como referente ya a la Unión Soviética.
Alfredo Molano decía que hoy se corre el riesgo de que en Colombia vuelva a ocurrir un genocidio como el de la UP. ¿Qué opina al respecto?
El uso de ejércitos irregulares por parte de estado para combatir la oposición es una larga tradición, entonces la posibilidad de un nuevo genocidio nunca está aplazada. No estamos en Dinamarca sino en Cundinamarca y para no hacer reformas o no perder privilegios particulares se utilizan herramientas muy violentas como el genocidio o el magnicidio, recordemos que se ha asesinado a Gaitán, a Galán y más, es una historia muy dura la de Colombia. En unos dos meses ya van unos 17, 18 crímenes contra líderes regionales, que podían ser muy importantes en el proceso de implementación regional de la paz.
Fuera de la violencia, la historia ha visto cómo se desvanecen los partidos políticos de las guerrillas luego de que se desmovilizan. ¿Cómo ve las probabilidades del partido de las FARC?
Los desafíos siempre son enormes, pero veo que hay un sentido más comunitario, colectivo y eso logra mantener el espíritu de lo común y que queden en los territorios y trabajen en lo que siempre han trabajado que es el campo, pues la posibilidad que tengan un cierto político ahí es alto. Pero si no se logra eso uno de los elementos más duros que hemos visto en todas las otras reincorporaciones, como digamos la del M19, es que son llevados al individualismo de las ciudades y a una vida muy precaria donde los altos mandos de alguna manera pueden sobrevivir pero los cuadros medios y bajos quedan en condiciones de desprotección. Si van a volverse escoltas o a manejar taxis realmente la situación de persistencia no tiene un buen augurio.
Para Zizek, que se considera comunista, un paso a seguir sería crear un orden global comunista que incluya a muchos países. ¿Se puede pensar hoy el comunismo sin la globalización?
En la propia obra de Marx uno puede ver que él nunca pensó en la posibilidad de un comunismo o un socialismo en un solo país. Una de las mayores dificultades que hemos vivido, sobre todo en estos últimos años, es que los síntomas de nuestra época no concuerdan con el sentido internacionalista que caracteriza el pensamiento comunista. Lo que ha pasado con el Brexit, con el plebiscito colombiano, con Trump y lo que está pasando con muchos de los partidos políticos europeos muestran que hay una tendencia a resolver la crisis capitalista por vía de soluciones populistas radicales de derecha que por soluciones más bien socialistas y comunistas. Hay que inventar y reinventar un pensamiento comunista que tengo siempre el horizonte cosmopolita e internacionalista, porque pensarlo en un solo país, de forma aislada, no comprende las raíces del pensamiento.
Desde los años ochenta, buena parte de la izquierda aceptó el proyectoneoliberal (Clinton con NAFTA o el new labour de Tony Blair). ¿Atraviesa la izquierda un momento de crisis ideológica?
Luego del derrumbe de la Unión Soviética y luego de este larguísimo período de neoliberalismo, la izquierda, se levanta de una situación de convalecencia. Nadie puede decir que nada ha pasado cuando se acabó la Unión Soviética o cuando el neoliberalismo se empezó a expandir casi por todas las latitudes. Algunos afirman que el neoliberalismo fracasó económicamente pero triunfó ideológicamente con el individualismo, la despolitización, todo eso. El comunismo del siglo XXI no puede tener solo como fuentes a Marx, Engels y a Lenin, tiene que recuperar la tradición indígena, trabajar el pensamiento de los socialismo precolombinos, se podría decir que no imite y copie la receta soviética. Parafraseando a Fals Borda, buscar un socialismo ‘raizal‘ que no solo tenga fuente europea sino tengo indoamericana, latina.

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