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miércoles, 11 de septiembre de 2013

EL CASO LUNA BELLA, Ana Clavel

EL CUERPO DE LAS MUJERES

...obliga a pensar que, a despecho de todo humanismo, hemos regresado a una edad bárbara en la que se banaliza y se violenta la individualidad, el rostro, lo auténtico de cada persona
ANA CLAVEL. La autora es narradora. Las ninfas a veces sonríen, publicado por Alfaguara, es su libro más reciente (FOTO: )

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ANA CLAVEL
| DOMINGO, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2013 | 00:10
En un video que circula en la red desde hace meses, Il corpe delle done, la periodista Lorella Zanardo examina el uso actual del cuerpo femenino en la televisión italiana. Ver a las mujeres cortadas con la misma tijera -o bisturí-, fungir de muñequitas decorativas y bobas, estilizados trozos de suculenta carne, obliga a pensar que, a despecho de todo humanismo, hemos regresado a una edad bárbara en la  que se banaliza y se violenta la individualidad, el rostro, lo auténtico de cada persona.
Dice Lipovetsky en su libro La era del vacío que con el universo de los objetos, de la publicidad, de los mass media, el individuo ya no tiene un peso propio, ha sido incorporado al proceso del consumo y la obsolescencia más acelerada, formas de control de los poderes actuales que se dedican a producir y organizar lo que debe ser la vida de las personas hasta en sus deseos más íntimos.
Un caso para reflexionar es el que nos plantea la joven Luna Bella, entrevistada recientemente por la revista Proceso. Striper, sexoservidora y universitaria, Luna Bella, como se firma en su concurrido blog, o "Mackye", su nombre de batalla en un conocido table de Monterrey, desconcierta no sólo por su belleza, sino por sus desinhibidos 21 años y la claridad de sus miras. "Me dicen que cómo me siento orgullosa de ser puta", ironiza Luna Bella para luego reconocer que gracias a la prostitución tiene miles de seguidores, un sueldo envidiable, un lugar de respeto en su propia casa por ser la proveedora familiar, la posibilidad de costearse la carrera de Comunicación en la UANL pues sabe que un día "acabará su belleza y será un producto de desecho en el negocio del sexo". Mientras tal acontece, Luna Bella disfruta de excitar: le gustan los piropos que le dicen sus compañeros de facultad que saben a qué se dedica y juega con sus seguidores como en el video que grabaron de una sesión espontánea de table en un vagón del metro Utopía de la ciudad de Monterrey, y en el que se desnudó para embeleso de la mayoría de los usuarios. No deja de ser por lo menos sorprendente que Luna Bella sea capaz, con desparpajo y sentido del humor, de asumir su circunstancia y sus decisiones, en un medio en el que muchas de las mujeres que ejercen el oficio son victimizadas y explotadas a niveles de esclavitud, como en los lamentables casos de prostitución forzada reportados recientemente en el DF.
Críticas a favor y en contra, recuerdan el caso de la escritora, prostituta, activista social suiza Grisélidis Réal, cuyos controvertidos restos reposan a espaldas de la tumba del escritor Jorge Luis Borges en Ginebra, quien hizo de la prostitución un medio inicial de supervivencia para transformarlo después en un acto contestatario de la doble moral imperante. Qué lejos y cuán cerca el año de 1865 en que París se escandalizó por el desnudo de la prostituta Victorine Meurent, en el afamado cuadro de Manet, bautizado porBaudelaire como Olympia. Un cuadro donde la modelo en vez de agachar la mirada y convertirse en la musa atribulada, la Magdalena redimida, enfrenta al espectador y lo observa con la fuerza de su desnudez. Muchos han cantado y endulzado las hieles de las putas. Ahí está el poema de Tablada ("Ángeles de la Guarda de las tímidas vírgenes"), el de Jaime Sabines que urge a canonizarlas, o la canción de Joaquín Sabina de tintes sacrílegos.
En el territorio minado de la realidad inmediata, se necesita dignidad e inteligencia para asumir la parte que nos corresponde por los actos propios. Muchos califican a Luna Bella de desfachatez y cinismo. Yo no puedo dejar de pensar en lo que sucede cuando "la más puta de todas las señoras", la mujer-objeto por antonomasia, te devuelve la mirada con lucidez.

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