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martes, 18 de febrero de 2014

EL AIRE QUE RESPIRAS (reseña)

EL AIRE QUE RESPIRAS, de Care Santos


DATOS TÉCNICOS:

Título: EL AIRE QUE RESPIRAS
Autora: Care Santos
Editorial: Planeta
Colección: Escritores Españoles e Iberoamericanos
ISBN: 978-84-9998-178-9
Páginas: 592
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta



Conocí a Care Santos –virtualmente- tras la lectura de su novela Habitaciones cerradas, hasta el punto de cruzar con ella algunos correos electrónicos mediante los cuales pude conocer que estaba trabajando en su siguiente novela,  El aire que respiras. Obvio es que, habiéndome gustado tanto la anterior, me apuntase el nuevo título para hacerme con ella en cuanto se publicase. Y eso ocurrió tal que un 19 de febrero del año pasado, aunque a mi me llegó unos días antes. Meses después, en junio del mismo año, pude conocer a la escritora personalmente en la Feria del Libro de Madrid, donde pudimos hablar de ambas novelas, a pesar de que no había empezado a leer esta, la cual me dedicó in situ.




LA AUTORA:

Care Santos (Mataró, 1970) es escritora y crítica literaria tanto en castellano como en catalán. Su obra ha sido traducida a dieciocho idiomas.

Desde que en 1995 publicase Cuentos cítricos, su primer libro de relatos, su singladura literaria ha estado avalada por el éxito, ya que ha recibido numerosos premios (entre otros el Ramón Llull, en mejor dotado de la lengua catalana el Gran Angular o Ramón Muntaner) en base a su buen hacer y su calidad literaria, en diferentes registros.

Entre sus obras –siete novelas, seis libros de relatos, un par de poemarios y bastantes libros de literatura juvenil-, destacan:

-        Los que rugen (Páginas de Espuma, 2009).
-        La muerte de Venus (Espasa, 2007), y
-        Habitaciones cerradas (Planeta, 2011).



ARGUMENTO:

Virginia, a sus veinticinco años, acaba de heredar tras la muerte de su padre, Antoni Rogés, quien fuera el presidente del gremio de libreros anticuarios de Barcelona,  La Palinuro, una librería de viejo.  Incapaz de poner orden entre los libros y papeles que su progenitor almacenó como consecuencia de la investigación que estaba llevando a cabo, pide ayuda a una amiga para que la reanude. Para ello, la entrega la siguiente documentación: un par de libros: Diccionario de Excéntricos y Egocéntricos en la Barcelona de antaño y Valientes, aventureros y heterodoxos que merecen ser recordados; algunas facturas, varios recibos y dos carpetas que contenían dos dossieres: uno llamado “Papeles de monsieur Gillot” y otro titulado “Papeles de Ángel Brancaleone”.

Con semejante pretexto por delante, la amiga se aísla con la sana intención de vertebrar una historia acontecida dos siglos antes y así, analizando los expedientes de Guillot y Brancaleone, surgirá la historia de Carlota Guillot y la búsqueda a los largo de los años de un libro atípico que formaba parte de una colección de las más codiciadas compuesta de trece ejemplares prohibidos de valor incalculable.



IMPRESIONES:

Impresionante. Esa es la valoración que se me ocurre tras la lectura de la última novela de Care Santos. No sé si es porque valoro mucho el que un escritor –en este caso escritora- haga semejante demostración de juegos malabares para organizar una trama tan compleja pero con la suficiente maestría para que nos resulte fácil de digerir por  la magnitud de documentación en la que se ha debido basar. 

La novela se dispone en dos líneas argumentales y temporales: la primera es la que que menos peso tiene y transcurre en la actualidad; la segunda, la que constituye la esencia de la historia, se inicia a principios del siglo XIX y dura unas cuantas décadas. Ambas transcurren en Barcelona y sus alrededores. El título es una especie de homenaje a la poetisa romántica Carolina Coronado, uno de los personajes que aparecen en la novela:

«Tiemblo a tu voz y tiemblo si me miras,
y quisiera exhalar mi último aliento
abrasada en el aire que respiras.»
Carolina Coronado

El estilo de Care Santos es tan peculiar como exquisito. Ya me  sorprendió enHabitaciones Cerradas, pero en esta se ha superado, pues más que reflejar, modela la realidad con sencillez y elegancia a partes iguales. Su prosa es ágil, aunque quizás el ritmo, en apariencia, resulte algo lento porque la autora cambia continuamente el ritmo narrativo, salpicando aquí a allá la trama con datos reales, como serían las biografías (bastante breves) de los personajes reales, algunos bandos y otra serie de recursos bastante originales que van apareciendo en el relato. Puede que lo que llame a engaño es el que Care Santos es minunciosa hasta sus últimas consecuencias, lo cual se traduce en un trabajo esmerado, engarzado de manera precisa para dar forma a una ardua historia con ciertas dosis de dificultad, que salva con habilidad expresa.


Dada la gran cantidad de personajes que aparecen en la novela (tanto reales como de ficción), con un protagonismo incuestionable en algunos casos, podría decirse que estamos ante una novela coral, ya que todos ellos son importantes en cada una de las tramas. Todos están perfectamente construidos, incluidos los secundarios, pero obvio es que hay unos cuantos que destacan sobre los demás:



Víctor Philibert Guillot: Nacido en Versalles, fue bibliotecario real de Luis XVI hasta la abolición de la monarquía en Francia. Cuatro años después viaja a España acompañado de su fiel Serafín Girabancas y una colección de libros eróticos de valor incalculable, con intención de asentarse en Barcelona, pero una tormenta les obliga a hacer una parada en un hostal de Mataró, enamorándose de un flechazo el bibliotecario de Juliana, la hija del posadero, al que le pide su mano, comprometiéndose además a esperar el tiempo necesario para contraer nupcias y a instalarse en la localidad. De la unión de ambos nacerá Carlota.

Carlota Guillot: hija de Víctor Guillot, fue una joven caprichosa y mimada por su padre, hasta el punto de poder elegir ella misma a su futuro esposo, (algo en lo que la muchacha no estuvo muy acertada, porque era imposible errar más el tiro que eligiendo como lo hizo). Y lo comprobó poco después cuando tras morir Guillot, fue acusada de adulterio y condenada a pasar el resto de su existencia en un convento e incomunicada. Entusiasta de la literatura, era una gran aficionada a la obra de Walter Scott. A los pocos meses de su estancia en el convento tuvo un hijo, fruto de su matrimonio y al que su marido nunca llegó a reconocer.

Néstor Pérez de León: esposo de Carlota Guillot, es comisario general de policía, director de ejecuciones capitales y, en sus últimos tiempos, magistrado. Un hombre sin escrúpulos capaz de sembrar el terror a su paso o, lo que es lo mismo, el malo necesario. Es un aspirante a bibliófilo que para poseer los libros que desea recurre a las más bajas artimañas.

Por otro lado estarían los Brancalaone:

Filippo Brancaleone: de origen italiano, era marinero en una pequeña aldea cercana a Génova. Con tan solo diecisiete años fue arrancado de los brazos de su madre para servir junto con las tropas de Napoleón en la Barcelona ocupada por los franceses a las órdenes del general Duhesme. Poco tiempo después sería herido en una escaramuza, siendo abandonado por sus compañeros y gracias a la compasión de unas personas que se lo encontraron en un estado calamitoso, le llevaron hasta el hospital. Allí conoció a Rita Neu, una lavandera que le cuidó con mimo hasta que, una vez restablecido, desertó y se fue a vivir con ella.

Ángel Brancaleone: hijo de Filippo y Rita Neu. Ya desde muy joven se nos presenta dotado de una gran sensibilidad. Aventurero y soñador, llegó a convertirse en librero, pero lo que más alegría le dio fue el convertirse en fundador de un grupo de lo más variopinto denominado “Los sabios”, en el que cada miembro destacaba por una cualidad artística: desde un pintor que disfrutaba con la anatomía a un falsificador de incunables gracias a su oficio en una imprenta, pasando por un médium o un editor de libros fascinado por el espiritismo.

Pero también hay una protagonista que es el alma de la novela y no es otra que Barcelona, donde se desarrolla la narración en diferentes etapas históricas. Comienza la acción en 1808 cuando el mariscal Philippe Guillaume Duhesme y sus regimientos italianos entran en la ciudad y dado que la insurrección popular es más que evidente, nombran jefe de policía al perverso general Giuseppe Lechi, quien se instala, sin miramientos en el Palacio Larrard, situado en el número 28 de la calle Ample, junto con su amante Madame La Ruga. Viviremos una etapa de corrupción extrema, ya que Lechi y sus secuaces consumarán toda clase de atrocidades, incluidos robos, violaciones, asesinatos, profanaciones o extorsiones. Situaciones que se seguirán manteniendo a lo largo del tiempo, ya que una vez cesado el jefe de policía, los que vinieron a sustituirle obraron de igual modo, incluso una vez liberada la ciudad (y el país) de los franceses, llegó el despotismo de Fernando VII, favoreciendo el mismo clima contaminado de corruptelas. Pero también fue una época de transformaciones en la que veremos como la ciudad se troca de feudal a industrial, en las que el pueblo no sólo asistió, sino que fue arte y parte de la misma cuando en la noche de San Jaime, hastiado de los excesos del clero, derrumban las puertas de las iglesias y los conventos y queman todo a su paso. Después llegaría el derribo de las murallas, que dio lugar a L’Eixample y la ampliación de La Rambla, con lo que aquello significó para unas gentes que vivían prácticamente hacinadas.

Pero si el fondo histórico es excitante y enrevesado, hay otro que es capaz de estimular a cualquier aficionado a la literatura… y es que El aire que respiras es un alegato que nos habla del amor a los libros, de aquellos bibliófilos interesados por valiosos incunables o por libros proscritos, capaces de enfrentarse a cualquier maquinación o recurrir a mil y un subterfugios por conseguirlos, del mundo de los libreros, de las librerías de viejo y sus trastiendas donde se dan cita bibliófilos y toda clase de personajes como los amigos del joven Brancaleone que nos descubren el movimiento romántico al que eran tan aficionados y que en aquella época se manifestó en pleno apogeo.

El final me ha gustado, de hecho, me ha parecido intachable y eso que no soy muy dada a los finales felices y aunque reconozco que podría haber sido otro y que dado el oficio de la autora sería tan impagable como este, me atrevería a decir que ha sido el que todos queríamos.



ENLACES DE INTERÉS:

Web oficial de Care Santos

Blog personal de Care Santos

Puedes leer un fragmento de la novela en este enlace.


BOOKTRAILER DE LA NOVELA:




CONCLUSIONES:

Creo que esta novela es un proyecto tan laborioso como ambicioso por el que nunca me cansaré de felicitar a la autora. Obvio es que la labor de documentación es impresionante, pues recrea una época enrevesada y apasionante y lo hace de una manera sencillamente admirable. A todo ello habría que añadir su estilo inconfundible donde la calidad y la elegancia, son su sello de distinción.



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